La fiesta purépecha en Michoacan: La Isla Janitzio

Altar de Muertos
Altar de Muertos
México está lleno de colores siempre, pero éstos se engalanan cuando tenemos invitados y uno de los más especiales para los mexicanos es: la muerte, sí.
En mi país se recibe a la muerte con música, banquetes espectaculares, flores, dulces, juguetes... o sea con fiesta. Hice este viaje como parte de mi objetivo de visitar las fiestas del Día de Muertos más reconocidas.
Todo Michoacán en conjunto es un destino ideal para vivir un Día de Muertos único; en cada uno de sus pueblos hay tradiciones tan hermosas que decidir que lugar visitar fue difícil.
Uno de estos lugares que a mí me han puesto “la piel de gallina” es la Isla de Janitzio

Es una de las Islas del Lago de Pátzcuaro en Michoacán; es la más importante de las cinco islas. Su nombre original purépecha es Janitsïo o Flor de trigo o maíz.
El ambiente de Janitzio y sus alrededores, en la víspera del día de muertos es de gran fiesta, hasta que empieza el solemne tañer de las campanas; al conjuro mágico de los sonoros bronces, las almas de ultratumba se presentan y los vivos se congregan ante los desaparecidos. Negras siluetas van apareciendo por doquier. Llenas de amor, van llegando almas piadosas con las ofrendas, cortan flores, llevan dulces, consagran alimentos como: panes, dulces, frutos, etc. con ellas erigen un altar sobre la tumba y se sientan; resignadas, llorosas a contemplar las llamas de los cirios y orar. Todos los momentos de esta fecha están basados en una leyenda:

Dicen que esta noche surge la sombra de Mintzita corazón, hija del Rey Tzintzicha, y la de Itzihuapa, hijo de Taré y Príncipe heredero de Janitzio. Locamente enamorados, no pudieron desposarse por la inesperada llegada de los conquistadores. Preso ya el Rey padre de Mintzita, por Nuño de Guzmán quiso la princesa rescatarlo ofreciéndole el tesoro fabuloso que se encontraba bajo las aguas, entre Janitzio y Pacanda. Y cuando el esforzado Itzihuapa se apresaba a extraerlo, se vio atrapado por veinte sombras de los remeros que lo escondieron bajo las aguas y que fueron sumergidos con él. Itzahuapa quedó convertido en el vigésimo primer guardián de tan fantástica riqueza… pero en la noche del día de muertos despiertan todos los guardianes del tesoro, al tañer de los bronces de Janitzio, y suben la empinada cuesta de la isla.


Los dos Príncipes van al panteón para recibir la ofrenda de los vivos a las luces de la luna, los dos se murmuran palabras cariñosas y, a las llamas de los cirios, se ocultan de las miradas indiscretas. En Janitzio las flores son inspiración y gozo que se cantan en las pirekuas como Tzitziki Canela (Flor de Canela). Tzitziki Changunga (flor de Changunga), son cantos en los que se compara a la mujer con las flores por su delicadeza, finura y exquisitez. Nadie interrumpe sus coloquios amorosos! Mientras tanto las campanas tocan desesperadamente y el lago gime como una alma en pena… en sus calles asoman balcones y soportes de viejas maderas, sobre las que cuelgan redes. Aproximadamente a la mitad de su ascenso, se encuentra su hermosa iglesia.
Janitzio Día de Muertos
Los cantos y rezos llenan el cementerio
Es en el cementerio en donde se realiza la impresionante ANIMECHA KEJTZITAKUA, toda la vida de la Isla vibra en torno a esa ceremonia; hay un ambiente de tristeza y de alegría combinadas a la perfección. Hacia las 12 de la noche del 1° de noviembre la mujeres y los niños caminan con solemnidad, localizan los lugares de reposo de sus seres queridos, ponen hermosas servilletas bordadas sobre las tumbas y ofrendan los manjares que en vida fueron del agrado de sus seres queridos, ponen ofrendas florales enmarcadas por las luces de miles de velas, y así transcurre la noche entre alabanzas, rezos y cantos de las mujeres y niños, mientras los hombres de lejos, en las afueras del cementerio, observan atentos todo lo que sucede en el interior del panteón. Una campana en el arco de la entrada del panteón, suena discretamente toda la noche, llamando a las ánimas a que se presenten a la gran ceremonia. En toda la Isla hacen eco los cantos purépechas que imploran el descanso de las almas de los ausentes y la felicidad de los que quedan en la tierra. Participar en esta fiesta es cumplir con un deber sagrado para los muertos... estar aquí es un gran honor para el visitante.

Te recomiendo la visita a las ofrendas que se colocan en los panteones, también se lleva a cabo un concierto en la Basílica de Nuestra Señora de la Salud de Pátzcuaro y se presenta la obra de Teatro Don Juan Tenorio que se realiza en la capilla abierta del Ex-convento Franciscano de Tzintzuntzán.
Día de Muertos en Janitzio
Esperando que las ánimas se presenten a recibir la ofrenda
Son días de recogimiento, sí, y volveré.
Mis tips

  • No lleves bebidas alcohólicas porque esta es una ceremonia de muchísimo respeto e importancia para los purépechas.
  • El clima es frío lleva ropa adecuada. 
  • Preséntate a los lugares de la ceremonia después de las 12 pm porque es la parte más bonita; va mucha gente así que para trasladarse a las islas no viajes en lanchas con sobre cupo.
  • Por seguridad de todos te encontrarás con puestos de vigilancia y auxilio en lugares estratégicos, si llegarás a tener un imprevisto no dudes en acercarte a las autoridades
  • La leyenda la podrás escuchar cantada y toda la cosa siempre que des un paseo en lancha por el lago.


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